Durante mi infancia compartí el mundo de las pandillas en Guatemala, llego un momento en el que llegué a tocar fondo. Y ahí se abrió el horizonte a descubrir algo que es un punto fundamental en mi vida; la devoción a la Virgen de la Merced. La Iglesia juega en mi vida un papel fundamental. Yo ayudo a presos y pude haber sido uno de ellos.